lunes, 12 de marzo de 2012

Las mates son un rollazo

Buffff, menudo rollazo, con las mates yo me aburro.
Pensaba Miren delante de su cuaderno de Rubio.

Miraba un ratito al ocho, otro rato mira al cuatro,
al palito de la resta y así iba pasando el rato.

Las restas con llevadas son un desastre completo.
Hasta que un cero se encuentra, que se va quedando hueco.

Miren introduce un dedo en el pequeño agujero.
Y al ver que va entrando mete todo el brazo entero.

Una gran fuerza le arrastra hacia el interior del cero.
Y se encuentra rodeada, de muchísimos números.

A su lado aparecen: un tres rechonchete y feo,
un ocho un poco estirado y un siete con un sombrero.

Hola tres, ¿como te llamas? pregunta Miren curiosa.
No lo sé, no tengo nombre. responde un poco llorosa.

No llores tres, que ahora mismo te pongo un nombre muy chulo.
Te voy a llamar “Culero” que tienes forma de culo

Un ocho fue “Tinki Winki”, “El Pato Lucas” a un dos,
“El napias” le cayó a un cuatro, y al uno “Forever alone”.

Siguió bautizando a un once: tú te vas a llamar Pepe.
Un par de unos repetidos y la silaba “Pe” repe.

La voz de su madre llama:“Mirentxu, a merendar”.
Y esta que abre los ojos se acaba de despertar.

Un yogur y colacao, y un bocata de nocilla.
Y otra vez ante las restas. De nuevo la pesadilla.

Pepe fue con Tinki Winki al parque de la Vaguada.
Se quedó solo Culero junto con una llevada.

viernes, 9 de marzo de 2012

La Babosa Mariana

La babosa Mariana
Feliz y contenta vivía
Echando sus verdes mocos
Por la noche y por el día.

Se subía a una lechuga
Mordisqueaba una hoja
La acelga le hace cosquillas
Y le entra la risa floja.

Después se echa una siesta
A la sombra de una col
Hasta que lo despierta
El pesao del caracol.

Este es un tipo muy serio,
Desconfiado y previsor.
Siempre con la casa a cuestas
Por si pasa lo peor.

Deja de dormir babosa
Y haz algo de provecho
Búscate un trabajo serio,
Una familia y un techo.

Mariana le preguntó
Para qué quiero todo esto
Si yo estoy requetecontenta
Viviendo en este huerto

Que me da comida y sombra
y cuando estoy deprimida
me como unos cogollitos
de esas plantas de María

El caracol refunfuña
Pobre, que no entiende nada
Y partió raudo y veloz
A comenzar su jornada.

En una fabrica de celltone
La baba de caracol
que te hace eterna joven
y venden en televisión.