viernes, 28 de octubre de 2011

La cumbre del Euro



Noche cerrada en Bruselas
y después de la reunión,
toman unas copichuelas
y relajan la tensión.



Al principio muy formales
hablan de cosas muy serias:
de las crisis nacionales,
los bancos y sus miserias

Berlusconi rompe el hielo
con la ministra danesa.
Don Silvio siempre esta en celo
y con la herramienta tiesa

¡Oh bellísima ministra!
¿no conoce usted Cerdeña?
Yo tengo una humilde villa
y le invito a conocerla.

La vikinga le responde
ya conozco su mansión.
Y le mira a Zapatero
que le quite ese moscón.

Zp que no está atento
está en otras latitudes,
cerca de la estratosfera.
Supervisando unas nubes.

Sarkozy charla encantado
con el pequeño reflejo
de su imagen  que devuelve
un gran y elegante espejo

Camarero, otra ronda
grita el griego vacilón.
Total lo paga la gorda.
¡Que sea Dom Perignon!

Y Merkel echa de menos
sus pantuflas y su bata.
Con sus rulos y sus pelos
en el sofá de su casa.

Después de ver actuar
A la elite de Europa
¿y estos nos van a salvar?
¡Joder que tropa!

miércoles, 19 de octubre de 2011

EN MI QUERIDA OFICINA

Siete de la mañana,
feliz y contento
salgo a la calle
duchadito y fresco.
Camino tranquilo
a la estación de metro
donde saco el libro
en el anden desierto.

Y leo tranquilo,
el corto trayecto
que hay entre casa
y el puto currelo.
Salgo del vagón
y ya no me siento
ni feliz, ni contento
ni duchado ni fresco.

Ficho en la oficina
y estoy como muerto
que sitio agobiante
insano e infecto.
Comienza el run-run
sordo y discreto,
mil voces critican,
voces sin cerebro
que no se dan cuenta
de sus privilegios.
No existen deberes
tan solo derechos.

Vivir como reyes,
sueldos opulentos,
horario flexible,
exigencia cero.
Cuando me preguntan
rubores yo siento
de ser funcionario
en estos negros tiempos.

jueves, 6 de octubre de 2011

Me siento Ferrán Adriá

Para Ara:

Me siento Ferrán Adriá
cuando estoy contigo, Bella.
Yo luciendo michelín,
tú eres como tres estrellas.

domingo, 2 de octubre de 2011

Piensa en verde


Hoy ha amanecido
un día muy chulo.
Cielo despejado
y un sol cojonudo.
Una brisa suave
para estar a gusto.
Que viene, que viene.
Vino el estornudo.

A pesar de todo
ha sido muy duro.
Nadando entre mocos
mi cerebro mudo,
no puede ocuparse
de nada sesudo.
Que viene, que viene.
Vino el estornudo.

Nariz irritada
y un picor agudo
quema mi garganta.
Estoy en apuros.
Los ojos llorosos
y los labios mustios.
Que viene, que viene.
Vino el estornudo.

Voy por la calle
como por un tubo,
fijando la vista
a través de un embudo.
Un rastro de Kleenex
queda detrás tuyo.
Que viene, que viene.
Vino el estornudo.

Llega la noche
y lo llevo crudo.
Mi nariz- alambique
Destila el orujo.
El sueño no llega
en mi cuarto oscuro.
Consigo dormirme
de cansancio puro.